Panoramica de Remelluri

El origen de la Granja de Remelluri se pierde en la noche de los tiempos. Una necrópolis en el centro de la finca indica la existencia de un poblado ya en el siglo X.
Nos habla del conde alavés "Erramel", fundador de "Erramelluri", topónimo histórico alto medieval.

En este lugar, rodeado de nuestros más antiguos viñedos, tallado en la roca se encuentra un antiguo lagar de vino, constituyendo seguramente uno de los vestigios vinicolas más antiguos de La Rioja. En el siglo XIV, monjes jerónimos se asientan en estas tierras, creando una granja monástica, que se hace dependiente del santuario de Toloño, situado en la cumbre de este monte.

Los cultivos de la granja, protegidos del viento y heladas, gozan de un microclima excepcional. En su entorno, vestigios de poblaciones prehistóricas, romanas, visigodas, árabes y finalmente medievales, nos hablan de una actividad agrícola desde tiempos remotos.

Los monjes abandonaron el lugar en el siglo XV; el santuario se mantiene con ermitaños que dan culto hasta muy entrado el siglo XIX. La granja y el monasterio quedan dependiendo de la Real Divisa, ente comunal del que forman parte todos los pueblos de los alrededores de Toloño. Administran las tierras agrícolas de la granja, atendiendo con sus frutos la importante masa de peregrinos que de todos los lugares acudían a orar al santuario.

El libro de cuentas más antiguo conservado en el Ayuntamiento de Labastida, fechado en 1596, reseña ya todos los años y hasta el siglo pasado la aportación de vino en cántaras de la Granja Nuestra Señora de Remelluri.

1837, en la primera guerra civil el santuario es incendiado por las tropas liberales después de vencer un asedio a los carlistas de Peñacerrada. En 1845, con la ley de desamortización, fueron vendidos terrenos, casas, incluso la ermita de Santa Sabina al mejor postor.

Un hacendado de Labastida adquiere el núcleo principal, manteniendo el viñedo. Esta propiedad, de aproximadamente 20 hectáreas, llega intacta hasta 1967, y es entonces adquirida por Jaime Rodríguez Salis y Amaya Hernandorena.

Desde entonces la Granja de Nuestra Señora de Remelluri va recuperando sus antiguas tierras, contando actualmente con 154 hectáreas, 105 de las cuales constituyen un restaurado viñedo; origen de los vinos de Remelluri.